Libros Huella

Quién no se ha leído un libro y al terminarlo ha tenido la sensación de ser otra persona. Corriendo -o andando, que también se puede-, ha ido a recomendárselo a la persona o las personas que, durante el tiempo que ha durado la lectura, ha tenido en mente porque ha sentido que podría ser de gran ayuda y/o inspiración para ella, así como lo fue para sí mismx. Quién no se ha sentido atrapadx por el título de un libro que observa de casualidad, en la estantería de la librería que ha cruzado su paso, y no ha podido evitar entrar a comprarlo. Luego, resultó ser la mejor decisión del momento.

Quién no tiene títulos en su mente que volvería a leer una y otra vez; otros que sirven de mapa para no perder el camino; aquellos que te llevan a otro lugar y volver siendo mejor persona…Quién no ha caído en la bonita trampa de un buen libro.

A lo largo de los años, muchos han pasado por mis manos. Reconozco que leer supone para mí un encuentro constante con las ganas de aprender que desde niña me caracterizan. Recuerdo ver a mi madre con un libro, cada día, a ratitos -el tiempo que le permitían los quehaceres- y yo imitarla, poniéndome a su lado con el primero que hubiera en la estantería. Le debo mucho…y la esencia de este post es gracias a ella.

Por eso, me gustaría transmitir algo parecido a lo que hizo ella conmigo. Y, para eso, os voy a hablar de 3 libros que considero que son esenciales, que cualquier persona podría leer y entender y que, sin lugar a dudas, pueden aportar ese punto de consciencia que consiga hacer de nosotrxs un lugar al que querer volver una y otra vez, un hogar, como expreso a menudo. Ellos son:

  1. No soy yo, de Anabel González. Este libro me parece un básico para aquel que quiera comprenderse desde la raíz. Es un gran compañero para aprender a mirarse por dentro, desde una mirada consciente, comprensiva, empática y amable hacia uno mismo. Nos recuerda que somos mucho más que las experiencias del presente, que somos una historia que hay que tener en cuenta para entender el momento en el que nos encontramos y, sobretodo, que el camino al bienestar pasa por dejar el látigo a un lado y ponerse manos a la obra para aprender a querernos como querríamos que quisieran a alguien a quien queramos mucho (¡¡cuánto querer!!). Si te apetece embarcarte en un tren que viaja al pasado, recorrer sus calles, acueductos, precipicios, charcos y callejones con salida; si te apetece conocerte y saber por qué eres como eres y cómo lo puedes hacer para llegar a lo que te gustaría para ti, tienes una lectura pendiente. Es fácil encontrarlo, ya sea por internet o en cualquier librería. Te animo a que le hagas un hueco en ti.
  2. Quién se ha llevado mi queso, de Spencer Johnson. Un libro breve, muy breve y fácil de encontrar -gratis en internet-. Esencial para crear consciencia sobre los apellidos que le siguen a rigidez, sobre la repercusión de cogerle cariño a una zona de confort cuanto menos confortable. Un libro que no necesita más de lo que es su extensión para expresar tanto. Estoy segura que cualquier que lo haya leído ha traslado las experiencias de los protagonistas a experiencias propias y ha pensado: ¡ay, si hubiera dado antes con él! Es muy utilizado en empresas, organizaciones, grupos de trabajo…para atraer al cambio a personas más bien rígidas y para motivar a los que no lo sean -o no lo sean tanto-, pero necesitan una inspiración para saber por dónde empezar. ¿Tienes miedo al cambio? ¿Alguna vez te has quedado en un lugar donde no querías estar por no saber qué vendría si dieras un paso hacia delante? ¿Has insistido a alguien a que permanezca en su zona de confort por tus propios miedos a lo que su cambio podría resultar en ti? ¿No sabes cómo gestionar ese primer paso que sirve de impulso? Venga, échale un vistazo a este libro. ¡En un ratito lo tienes hecho!
  3. Lo bueno de tener un mal día, de Anabel González. Este fue un regalo de una amiga, en un periodo de contratiempos varios y… ¡vaya regalazo! He de confesar que en el momento en que estoy escribiendo este post, todavía no he terminado el libro. Voy justo por la mitad. Pero, es que…tengo la sensación constante, a medida que avanzo, de no querer que se acabe…de querer que me cuente más y más y más…Diré de él que me parece la enciclopedia de las emociones. Ay, las emociones…casi no hablo de ellas, ¿eh? Ni un poquito…Es que, claro, ¿cómo sentir bienestar si no sabemos qué hacer con ellas? Creo que el título de este libro ya deja ver que es otro esencial y deja claras las intenciones de no dejarnos indiferentes. ¿Te pasas un ratito con él?

Pues…ahí tenéis mis tres primeras recomendaciones de libros. Si os hacéis con alguno o si ya los conocíais y queréis comentarme algo, estaré encantada de recibir vuestras palabras. También, estoy abierta a que me recomendéis vosotrxs a mí, que me contéis cuál es ese libro con el que vuestro cerebro hizo “click”.

Los míos ya los sabéis, ¿y los vuestros?